Sierra de La Paramera

Sábado 29 de febrero de 2020

Descripcion de la ruta:

En esta ocasión nos dirigimos hacia la Sierra de la Paramera, una de las tres alineaciones que tiene el sistema Central en la provincia de Ávila, paralela y al norte de la Sierra de Gredos y separada de esta por el Valle del Alberche.
El pico más representativo es El Zapatero con 2158 metros, aunque desde el Portacho del Cuchillo hacia el oeste tiene varios promontorios graníticos que superan los dos mil metros.
La ruta la comenzamos en Navandrinal, llegamos allí desde la carretera que une Toledo con Ávila (N-403) desviándonos en El Barraco por la AV-905 y pasando por San Juan de la Nava, después por Navalmoral y por ultimo llegamos a San Juan del Molinillo donde nos desviamos hacia Navandrinal, al llegar al pueblo debemos coger una calle que sale a la derecha y nos va llevando en fuerte subida hacia el norte, la dirección exacta nos la dará la vista de una antena de telefonía que se encuentra en las afueras del pueblo, después de pasar la antena, unos metros más arriba ya se puede aparcar tranquilamente.
Desde aquí ya tenemos una esplendida vista de la sierra, de frente la subida que nos espera y por la izquierda la pista por donde volveremos, aquí se juntan varios senderos, pero la dirección que tenemos que seguir no da pie a muchas equivocaciones, cruzamos el arroyo y empezamos la subida por la ladera en dirección al collado de la Cañada del Cuchillo, al principio vamos atrochando por un sendero poco definido hasta que encontramos el sendero ya más claro que nos lleva hasta la zona del Cuchillo, esto no es más que una piedra plana y estrecha de unos 10 metros de alto, a la derecha tenemos Peña Cabrera que no llega por poco a las dos mil metros y que por las manchas blanquecinas de sus piedras se ve que es sitio habitual de parada de los buitres que por aquí planean.
Después de hacernos las respectivas fotos en El Cuchillo seguimos para arriba hasta que llegamos hasta una alambrada con una puerta metálica, pasamos al otro lado dejando la puerta cerrada como es preceptivo, continuamos hacia el oeste por un claro sendero entre piornos y marcado con hitos, el día esta ventoso y las nubes corren por la sierra dejándonos a ratos sin visibilidad, vamos avanzando por la parte posterior de los riscos de El Cuchillo y acercándonos a la cuerda, para llegar al primer promontorio rocoso denominado Risco del Sol con 2113 metros, pasamos por su parte sur para después bordearlo y comenzar la trepada por su lado oeste, bajamos por el mismo sitio y continuamos por la cuerda hasta otro montón de piedras denominado Chanca Morena con 2122 metros y que se sitúa en mitad de camino hasta el Pico Zapatero, hacia donde continuamos, una cómoda subida por la ladera y estamos en la cima, con un mojón cuadrado de granito como vértice y una chapa metálica con el nombre y la altura del pico, un rato disfrutando de las vistas y para abajo que hace frio , esta vez por la ladera contraria bastante más vertical y teniendo que pasar por un agujero entre las rocas, en medio de la bajada encontramos una pared que nos brinda una excelente cobijo para parar y comer al resguardo del viento.
Después de comer , seguimos la marcha hacia otro curioso montón de piedras, este es el denominado Zapaterillo y esta culminado por unos bloques de granito en equilibrio con lo que parece una cruz metálica en su máxima altura, después de pasar este risco y mirando hacia atrás da la impresión de una monja orando de rodillas, claro está echando una buena dosis de imaginación, siguiendo la cuerda enseguida encontramos el Risco Redondo también pasando de los 2000 metros y que no podemos dejar pasar sin treparlo, desde aquí comienza la bajada hacia el Portacho del Zapatero , vemos claramente por donde empieza la garganta y un poco más arriba la pista que baja zigzagueando hasta el punto de partida, llegamos una pequeña pradera por donde pasa el arroyo y donde aprovechamos para reagruparnos y dar un repaso visual a todo el recorrido, comentando lo que se parece esto con nuestra querida Pedriza, subimos unos metros por la ladera de enfrente y llegamos a la pista que baja hasta la zona de aparcamiento haciendo amplias zetas y que parece no acabar nunca.
En resumen una bonita sierra y muy entretenida de recorrer sobre todo por las trepadas y destrepes necesarios para hacer sus variadas cumbres.